No hablamos de campañas ni de métricas de alcance. Hablamos de catálogos de ingeniería, manuales de fábrica y libros que necesitan orden, coherencia y una tipografía que no canse. Esto es lo que nos comentan quienes confiaron su documentación.
"Entregamos un manual de procedimiento de 240 páginas. Antes, los operarios se perdían entre tablas y notas mal alineadas. Con la nueva grilla y la jerarquía tipográfica, las consultas se resolvieron sin llamadas al supervisor. El cambio se notó en la primera semana."
Jefe de planta, fábrica metalúrgica de Santa Fe
"Necesitábamos un catálogo técnico que se pudiera leer en pantalla y en papel. La elección de la familia tipográfica y el ajuste de interlineado hicieron que las especificaciones dejaran de ser un dolor de cabeza. El documento final se entiende solo."
Ingeniero de producto, empresa de maquinaria agrícola
"La corrección ortotipográfica no fue un detalle menor. Se eliminaron guiones mal puestos, comillas inconsistentes y signos matemáticos que confundían. El libro quedó prolijo, sin errores que distrajeran de la lectura."
Autor de libro técnico, edición independiente
Cada proyecto tiene sus propias restricciones: plazos, formatos de entrega, cantidad de figuras. Por eso el trabajo se ajusta al documento real, no a una plantilla genérica.